jueves, 11 de octubre de 2012

Reseña de Edipo en Colono


RESEÑA DE EDIPO EN COLONO, DE SÓFOCLES
Jhon  Monsalve 
SÓFOCLES. “Edipo en Colono”. En: Tragedias completas. Lu 13. España. Editorial Cátedra, 2000.

Edipo en Colono fue la última obra compuesta por Sófocles; la escribió en su vejez y algunos apartados del coro (que es de ancianos) parecen corresponderse con la realidad y pensamiento del autor trágico. Esta tragedia antecede a “Los Siete contra Tebas”. Muestra  a un Edipo viejo, a punto de morir y con un dolor en su interior debido a que su propio pueblo lo expulsó de su tierra y ninguno de sus hijos hizo nada para impedirlo; Edipo maldijo a sus hijos: los dos morirían en esa tierra y ninguno gobernaría a Tebas. Sin embargo, como lo veremos más adelante, Polinices, al enterarse, fue hasta Colono en busca de su padre para que éste fuera a favor de él en la batalla contra la ciudad cadmea.

Esta tragedia, como todas, es entendible sin necesidad de leer las que siguen la historia o las que la anteceden; esta tragedia es completa. Por esa razón, también aquí, encontramos relatadas las desgracias de Edipo: los cuatro hijos que tuvo con su propia madre y el asesinato contra su propio padre; todo sin ser conciente de sus actos.

La tragedia empieza con un diálogo entre Edipo, ciego y viejo, y su hija Antígona. Edipo deseaba saber el nombre del lugar donde en ese momento estaba sentado frente a su hija; ella solamente le contestó lo que todo el mundo les había contestado: “Esto es Atenas, pero desconozco el sitio”. Lo que Edipo quería saber era si el sitio donde estaba podría ser habitado por él…, pero un extranjero le dijo que no porque el sitio era santo; pertenecía a las Euménides, diosas e hijas de la tierra. El extranjero también les informó que el sitio se llamaba Colono, nombre de un dios.
Edipo recordó lo que le había dicho Febo acerca del final de sus desgracias, y entre esto estaba un trueno o relámpago como aviso y un asilo en mansión de deidades. Hasta el momento, creía haber encontrado el asilo. El extranjero  llamó a la gente del pueblo para que decidieran qué hacer con el viejo Edipo. En esta tragedia la voz del pueblo era la voz del coro. El coro, al enterarse de que el viejo era Edipo, pensó que por su mera presencia su tierra sería maldita. Sin embargo, antes de que lo expulsaran también de Colono, Edipo pidió hablar con el soberano de esta tierra.

Mientras llegaba Teseo, el soberano, arribó al lugar Ismena, la otra hija de Edipo. Ella iba con un criado a llevarle a su padre nuevas noticias. Edipo preguntó por sus hijos, y su hija Ismena le contó que Eteocles había privado del trono a su hermano Polinices y que lo había expulsado de su patria; y que por esa razón, Polinices preparaba un ataque contra Tebas para apoderarse de la ciudad. Pero esto es sólo información familiar…

Ismena iba exclusivamente a informar a su padre de lo que el oráculo había profetizado en los últimos días. Ella le dijo que los tebanos y el mismo Creonte (su cuñado) iban a buscarlo vivo o muerto para llevarlo a su tierra, para que muriera allá y para que fuera enterrado; si no lo hacían así, Tebas quedaría sin fuerza (Ismena le dice a su padre “En ti estriba la fuerza de ellos”).

Llegó Teseo y escuchó lo que Edipo tenía por decirle; Edipo ofreció su cuerpo a la tierra de éste a cambio  de que él lo dejara morir ahí y de que no permitiera que ninguno del pueblo tebano fuera a sacarlos del lugar donde estaba él con sus hijas. Teseo aceptó.

 Cuando Creonte llegó trató de convencer a Edipo para que volviera a Tebas, pero Edipo, por la información que le había dado Ismena, se negó rotundamente. Entonces, Creonte tomó a la fuerza a Antígona y a Ismena, porque según él, ellas pertenecían a su tierra. Pero Teseo no dejó que pasaran  a las hijas de Edipo fuera de los límites de Colono. Edipo agradeció sobremanera a Teseo.
Luego fue cuando llegó su hijo Polinices. Él trató de convencer a su padre, para que deshiciera la maldición y que fuera a su favor en la batalla de Los Siete contra Tebas. Pero Edipo no cedió porque Polinices no hizo nada para impedir que a su padre lo expulsaran de Tebas…, y le dijo que en esa batalla moriría él y su hermano. Polinices, antes de partir, rogó a su hermana que lo sepultara si él moría en la batalla… Es por eso que Antígona decide enterrarlo en “Los Siete contra Tebas”.

Al retumbar el cielo, Edipo manda a Antígona a llamar a Teseo porque ese trueno avisaba su futura muerte.

Cuando llegó Teseo, Edipo lo dirigió hasta el lugar de su muerte y le pidió que nunca revelara el lugar donde iba a ser enterrado, ni siquiera a sus hijas, para que así la tierra de Teseo estuviera libre del mal. Sin embargo, cerca del lugar donde supuestamente iba a morir, estaban presentes sus hijas y más gente, entre ella un mensajero. Edipo pidió a los presentes que abandonaran el sitio. La gente al poco tiempo volteó a mirar y Edipo ya no estaba; así, lo relató el mensajero. Nunca se sabrá cómo murió o si una escalera lo condujo al Hades.

Ismena y Antígona querían ver la tumba subterránea de su padre, pero Teseo les dijo que, si ellas veían la tumba, los deseos de su padre no se cumplirían. Al fin, ellas entendieron y partieron a Tebas para tratar de impedir la lucha entre hermanos.  

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