sábado, 30 de junio de 2018

Comentario sobre "El asesinato de Roger Ackroyd", de Agatha Christie


Comentario sobre El asesinato de Roger Ackroyd, de Agatha Christie
Jhon Monsalve
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Imagen tomada de: http://es.escritores-del-mundo.wikia.com/wiki/El_asesinato_de_Roger_Ackroyd.
La novela El asesinato de Roger Ackroyd es, a su vez, un manuscrito en el que Sheppard, médico de King´s Abbod, relata su punto de vista sobre el asesinato de Ackroyd, importante habitante del lugar que contraería matrimonio con Mrs Ferrars, luego de que esta hubiera asesinado a su esposo. La perspectiva del médico es fundamental en la novela, hasta el hecho de ser considerada clave para el desarrollo y la tensión de la narración.  El narratario se deja llevar por una visión, la que presenta Sheppard, la única que se explaya a lo largo de los primeros veinte capítulos. Las voces, los comentarios y las acciones dependen de él, de su versión, de lo que asegura haber visto.

El asesinato de Roger Ackroyd es considerada, en noviembre de 2013, la novela más importante de crimen de todos los tiempos: “La autora inglesa Agatha Christie (1890-1976) fue reconocida ayer como la mejor escritora de novela negra británica, y su obra El asesinato de Roger Ackroyd (1926) la mejor novela de ese género. La Asociación de Escritores del Crimen (CWA) del Reino Unido reveló los resultados de una encuesta que realizó entre autores británicos del género para conmemorar su 60 aniversario, y que otorga el primer puesto a la reina del suspense y el género policíaco”. Hay fundamentos para ello: el asesino se encubre detrás de las líneas del único foco existente; además, la trama es atractiva: un chantaje de uno de los personajes hacia Mrs Ferrars, que aprovecha el conocimiento sobre el asesinato de Mr Ferrars para callar a cambio de una buena suma de dinero. Por otra parte, la trama es interesante en cuanto a la herencia que deja el señor Ackroyd después de su asesinato, que surge, justamente, cuando descubre quién es el chantajista de su futura esposa.

La novela es rica en sicología. Ya es bastante conocido el fundamento sicológico que Agatha Christie impregnaba en sus novelas (incluso en las que no eran policiacas y donde adoptaba el seudónimo de Mary Westmacott). Hércules Poirot es el detective del caso, y ya sin su compañero Hastings, quien habita en Argentina, se ve apoyado por Mr. Sheppard, el narrador de la novela. El detective, ya retirado y dedicado a sembrar calabazas, acepta ayudar a la señorita Ackroyd en la búsqueda del asesino de su tío. Las lecturas de Poirot, siempre tan medidas y acertadas, llevan al descubrimiento del culpable, quien termina suicidándose y suplicando que su hermana, Caroline, no se entere del caso.

Los sospechosos del asesinato se encuentran entre la familia y entre los empleados de la víctima. Las investigaciones aportan datos que configuran, según la visión del narrador, a muchos de ellos como autores del crimen. Incluso en la dedicatoria que la autora hace en el libro expone: “A Punkie, a quien le encantan las historias de detectives, con asesinatos, investigaciones, ¡y con una larga lista de sospechosos!”. Entre tantas posibilidades, el lector deja la opción más plausible lejos de toda posibilidad: el narrador no puede ser el asesino, no es común que lo sea, no cabe en dentro de las opciones. No obstante, ante la única visión del relato, ante los hechos que son incomprensibles, Hércules Poirot no descarta al doctor Sheppard como el responsable, hasta el punto que lo descubre, y al criminal, que era el mismo chantajista, no le queda más por decir si no: “Me hubiera gustado que Hercules Poirot no se hubiese retirado nunca para venir aquí a cultivar calabacines”.