sábado, 6 de octubre de 2012

Análisis literario de El extraño caso del dr. Jekyll y mr. Hyde


ENTRE EL BIEN Y EL MAL  DE LA CUALIDAD HUMANA:
EL EXTRAÑO CASO DEL DR. JEKYLL Y MR. HYDE
Jhon Monsalve
“Tusitala”, que significa El contador de historias,  es el apodo grabado en la tumba del escritor escocés Robert Louis Stevenson, que nació en 1850 y murió 44 años después a causa de la enfermedad conocida como tuberculosis. Entre sus obras, las más conocidas son: La isla del tesoro (1883) y El extraño caso del dr. Jekill y mr. Hyde (1886). Esta última será objeto de nuestro estudio en el presente trabajo.

Estructura:
La obra está compuesta por 10 capítulos, que en algunas ediciones no sobrepasan las 100 páginas. Los dos últimos capítulos de la obra son epístolas (el género epistolar está inmerso dentro de la obra, y es tan importante que, gracias a las dos cartas, se comprende el comportamiento del personaje protagonista) escritas, respetivamente, por Dr Lanyon y por Dr. Jekyll. En el primer capítulo, gracias al recuento del señor Enfield en torno al maltrato de una niña por parte de mr. Hyde, se desata en Utterson, un abogado (notario) de Londres, la curiosidad por este personaje, que termina siendo conocido de uno de sus clientes: El Dr. Jekyll. En el capítulo IV sucede un hecho similar (en el sentido de que emprenden una búsqueda más exhaustiva de mr. Hyde), pero que termina en el asesinato de un parlamentario inglés. Por otro lado, el título de la obra antecede la historia de suspenso y (tomada por algunos) de terror. Desde el título sabemos que nos enfrentaremos a una historia poco usual, excéntrica, extraña. Los nombres de los personajes está pertinentemente puestos por el autor: Hyde, que fue al que estuvieron buscando desde el principio de la obra, no podía llamarse de otra manera, pues, fonéticamente, este apellido se corresponde con la pronunciación de la palabra inglesa Hide, que significa escondido. Por su parte, Jekyll, deviene del verbo inglés kill, que significa matar, y que va asociado, de igual manera, con el personaje, pues, aunque con la personalidad de Hyde, el Dr. Jekyll fue el asesino no solamente de Carew, sino también de sí mismo. Una obra, por lo visto, muy coherente en su estructura y en sus personajes: nada más veamos que la i latina cambia por la y griega en los nombres, como si estos significaran dos cosas (como las dos personalidades de nuestro protagonista) al mismo tiempo.

Argumento comentado:
El extraño caso del Dr. Jekyll y mr. Hyde es una novela que se desarrolla en Londres en el siglo XIX. Utterson, un abogado, escucha la historia de un hombre que pisotea a una niña y que, para salir del problema con la familia y la comunidad, soluciona el problema con un cheque firmado por una de las más grandes celebridades de la ciudad: el Dr. Jekyll. Esto llama la atención de Utterson, que empieza a buscar la relación de su cliente con aquel extraño personaje. Digo extraño porque se caracterizaba por su deformidad, por su estatura irrisoria, por su comportamiento inhumano. El abogado llegó a temer que su cliente estuviera siendo chantajeado por aquel sujeto, debido a que el último testamento que recibió del doctor decía que sus pertenencias las otorgaba, en su mayor parte, a mr. Hyde. Otro punto clave de la narración fue el asesinato del parlamentario Danvers Carew a manos de mr. Hyde, que, inmediatamente, fue buscado, por cielo y tierra, por  Scotland Yard. Pero sucedía algo muy extraño y que llama profundamente la atención al lector, y era que cuando aparecía el Dr. Jekyll, para interrogatorios al respecto, no estaba presente mr. Hyde, y viceversa. El doctor nunca confesó nada ante las autoridades y le decía a Utterson que su relación con mr. Hyde era estrictamente personal. Llegó el día en que el doctor no salió de su habitación-laboratorio, y pedía las cosas a sus mayordomos sin permitir que lo vieran. Poole, su criado de confianza, cuando notó que la voz de su patrón no era la misma de siempre, que se parecía a la del señor Hyde, el cual iba de vez en cuando autorizado con anticipación por Jekyll (y sintió temor de que el doctor hubiese sido asesinado por Hyde), decidió avisar al respecto a Utterson, que, después de ciertas situaciones y coartadas, pudo entrar al laboratorio, cuando ya Hyde había muerto (al parecer se suicidó). Dos cartas son las que explican el caso: la de Lanyon, que fue el único y el primero en saber del trastorno de Jekyll, escribió una carta que antecedía a la escrita por el puño y letra del doctor. En ellas se explica la finalidad de unos experimentos de laboratorio que hizo el Dr. Jekyll para comprender y dividir algo inherente al comportamiento humano:

Más que defectos graves, fueron por lo tanto mis aspiraciones excesivas a hacer de mí lo que he sido, y a separar en mí, mas radicalmente que en otros, esas dos zonas del bien y del mal que dividen y componen la doble naturaleza del hombre. Mi caso me ha llevado a reflexionar durante mucho tiempo y a fondo sobre esta dura ley de la vida, que está en el origen de la religión y también, sin duda, entre las mayores fuentes de infelicidad.

Después de profundizar en sus pensamientos al respecto, concluye que el hombre no es solo uno, sino “verazmente dos” (pero que pueden ser más). Y lo que definitivamente llevó al personaje a su decisión científica fue el pensamiento de que:

(…) aprendí a cobijar con placer, como en un bonito sueño con los ojos abiertos, el pensamiento de una separación de los dos elementos. Si éstos, me decía, pudiesen encarnarse en dos identidades separadas, la vida se haría mucho más soportable.  El  injusto se iría por su camino, libre de las aspiraciones y de los remordimientos de su más austero gemelo; y el justo podría continuar seguro y voluntarioso por el recto camino en el que se complace, sin tenerse que cargar de vergüenzas y remordimientos por culpa de su malvado socio. Es una maldición para la humanidad, pensaba, que estas dos incongruentes mitades se encuentren ligadas así, que estos dos gemelos enemigos tengan que seguir luchando en el fondo de una sola y angustiosa conciencia.

Y con base en unos medicamentos hizo una especie de brebaje que lo llevó a no solamente separar las actitudes de su personalidad sino también el cuerpo: tanto así que la parte buena quedó en la piel del doctor, mientras la mala tomó la extraña apariencia de la fealdad y junto a ella vino lo abominable, lo inhumano, lo malvado.

Un poco más allá:
El extraño caso del Dr. Jekyll y mr. Hyde es la representación de una patología denominada Trastorno de identidad disociativo que, según una página web de medicina (cepvi.com), se podría explicar de esta manera:

El trastorno de identidad disociativo, antes llamado trastorno de personalidad múltiple, consiste en la presencia de dos o más identidades o estados de personalidad (cada una con un patrón propio y relativamente persistente de percepción, interacción y concepción del entorno y de sí mismo). Al menos dos de estas identidades o estados de personalidad controlan de forma recurrente el comportamiento del individuo. La disociación es un estado en el que una persona se separa de la realidad. La persona con un trastorno de identidad disociativo es incapaz de recordar información personal importante debido a que se trata de acontecimientos que han ocurrido cuando otra de las identidades tenía el control.

Y algo parecido era lo que le ocurría al Dr. Jekyll, pero incluyendo el cuerpo y la apariencia. Cabe acotar que, sin embargo, siempre tuvo consciencia de sus actos, pues de lo contrario, jamás hubiese querido convertirse nuevamente en lo que antes era, o viceversa. Lo único que no cambiaba en el personaje, después de las metamorfosis, era la caligrafía. No obstante,  y yendo un poco más allá, más que una patología, el caso del doctor es más frecuente de lo que parece, y sucede en todo el mundo: todos lo seres humanos tenemos, por llamarlo de alguna manera, un alter ego. Generalmente, y es lo que se expone en la obra, uno actúa de una manera correcta y el otro de una forma antihumana. Es como si cada uno de nosotros tuviera dentro de sí un ángel y un demonio, que al igual que el personaje, puede ayudar en ocasiones y, en otras, destruir. Borges en un texto que tituló “Borges y yo”, donde nombra a Stevenson (era lector acérrimo del escritor escocés), trata esta temática: un yo aparentemente bueno al que un Borges malo, egoísta y famoso, le ha usurpado su identidad. “El libro total” afirma al respecto (y en lo que estoy muy de acuerdo) de la obra de Stevenson que:

Su popularidad como escritor se basó fundamentalmente en los emocionantes argumentos de sus novelas fantásticas y de aventuras, en las que siempre aparecen contrapuestos el bien y el mal, a modo de alegoría moral que se sirve del misterio y la aventura.

1 comentario:

  1. ¡Hola! Una nota interesante, me fascina el tema de las transformaciones en la literatura (y especialmente esta historia de Stevenson), al punto que armé un post al respecto.

    En mi caso, lo trabajé desde un punto MUY literal, jaja... las 5 transformaciones más memorables de la literatura.

    Te invito a darte una vuelta por la nota y comentarla:


    http://viajarleyendo451.blogspot.com.ar/2013/03/las-5-transformaciones-mas-memorables.html


    También podés seguirme en mi blog para novedades de cine, literatura, humor, etc:


    https://www.facebook.com/sivoriluciano


    ¡Saludos!

    Luciano.

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