domingo, 24 de junio de 2012

Análisis literario de María, de Jorge Isaacs (Las cosas olvidadas)


ACERCAMIENTO AL ANÁLISIS INTERPRETATIVO
DE MARÍA, DE JORGE ISAACS
Jhon Alexánder Monsalve Flórez

María es una novela que, tomando palabras de Pedro Gómez Valderrama, ha roto fronteras, modas y movimientos literarios. Se ha leído durante 145 años, desde su primera publicación en 1867, y no pierde vigencia: se presenta como una obra universal y eterna. La trama está ubicada, por el contexto en que se describe, antes del año 1851, debido a que en  ese momento se dio fin a la esclavitud en Colombia. ¿Y esto qué tiene que ver? Pues en la novela se hace alusión constante a los esclavos, que son tratados bondadosamente por sus amos. María, la novela, cuenta la historia de un par de enamorados, María y Efraín, que son separados por el padre de él, que acelera el viaje de su hijo a pesar de los fracasos económicos, cuando se entera de que Efraín está enamorado de su prima, que es casi la hermana. Efraín había estudiado por varios años en Bogotá y había regresado a El Paraíso para estar con su familia antes de su viaje a Londres. Su padre planeó casar a María con Carlos, hijo de uno de los mayores señores de la región, solo con el fin de alejar a los dos muchachos enamorados.
El nombre verdadero, el de pila, de María era Esther, como la judía bíblica que ayudó, al estilo de una heroína, a su pueblo Israel cuando estaba bajo el yugo persa. María, precisamente, nació judía, pero su padre al ver que podría tener un mejor futuro en la familia católica del padre de Efraín, decidió, después de la muerte de su mujer, es decir, de la mamá de María (que murió de epilepsia), decidió, repito, dársela al padre de Efraín porque había visto que las mujeres de esa religión distinta a la suya se educaban en el bien. Ahí le cambiaron el nombre de Esther por María.
Así fue como llegó María a Colombia. Hay escenas que, en todos los resúmenes, se pasan por alto: por ejemplo, la casería de muchas páginas que aparece en dos ocasiones, que representan el papel del héroe (del yo) en la novela. Efraín un amante a la casería se lleva a sus criados y a su amigo Carlos (el pretendiente de María) a casar venados y tigres. Las mujeres hacen alusión a lo duro e inconsciente que es matar a un animal para obtener su piel. Otra de las cosas que se pasan por alto, y de la que ya hice mención, es la esclavitud, que aunque aún predominaba hacia los negros africanos, era muy distinta a la conocida en nuestros días o a la que los primeros españoles ejercieron sobre nuestros aborígenes; la esclavitud que aparece en la novela demuestran la bondad con la que es caracterizado, en parte, nuestro romanticismo.
Al fin Efraín se va y deja sola a su amada con la promesa de que cuando regresara se casarían. Al fin de cuentas el padre de Efraín desistió de la idea de casar a María con Carlos y le prometió a su hijo que podía cumplir su deseo cuando regresara de estudiar medicina en Europa.
Una de las cosas que también se pasan por alto es la presencia de Atala, la novela de Chateaubriand que leían Efraín, María y Emma, en aquella piedra, que según los guías turísticos, cuando va uno a El Paraíso en el Valle del Cauca, se mantiene tal y como era y se pueden pedir deseos de amor sobre ella. Para ver la pertinencia de Atala hay que retomar, el otro factor olvidado, que es la historia de Nay y Sinar, que resumen lo que Atala predica. La importancia de Nay y Sinar en la novela es clave, ya que antecede el final de la misma. Vamos por partes: En una reseña sobre Atala, encontrada en internet, en su lengua original, se lee lo siguiente: Chactas, fils adoptif d'un chrétien nommé Lopez, a été fait prisonnier à l’âge de 20 ans par une tribu ennemie, mais Atala, une jeune Indienne d’éducation chrétienne, l'a sauvé. Es decir, un hombre fue prisionero desde los 20 años por una de las tribus enemigas, pero una jovencita indiana de educación cristiana lo salvó. Lo mismo pasa con Sinar, que fue salvado por Nay cuando el padre de esta decidió matar a varios de sus esclavos (ustedes que ya leyeron la novela, sabrán las razones de esta decisión). Lo importante aquí, pues esto es un análisis y no un resumen, es fijarnos que el mismo papel tendría Efraín con respecto a Nay y la indiana. Él tenía la posibilidad de salvar de la muerte a María, de llegar a tiempo y no dejarla morir: la epilepsia la mató en la ausencia de su amado. La soledad es otra de las características fundamentales del romanticismo latinoamericano y se ve bien reflejada en la novela. Invito al lector a confrontar la historia de María y Efraín con la novela de Saint-Pierre: Paul et Virgine.
La diferencia del romanticismo colombiano con respecto al argentino radicó en que la literatura en estos lados era de corte más intimista que político. Si recordamos, “El matadero”, de Esteban Echeverría, es una representación de los hechos sociales y políticos de la época romántica en territorio gaucho. Mientras aquí con María, nos caracterizamos como intimistas y sentimentales. El sentimentalismo era otro factor que caracterizaba este periodo literario y socio-político. Pedro Gómez Valderrama afirma lo siguiente:

En este panorama y después de Amalia, cuyo valor hoy en día es principalmente histórico, aparece María. En tanto que en el sur los escritores argentinos representaban principalmente el romanticismo político y social, en Colombia se produjo la obra más importante de la vertiente intimista, María.

Otra de las características del romanticismo que se ven en la novela son las siguientes:
El yo enfrentado al mundo amargo: Una de las principales características del romanticismo no solo latinoamericano sino mundial es la exaltación del yo. Ya vimos cómo Efraín caza a unos animales feroces y se configura como héroe. Pero, a la vez, se enfrenta al mundo amargo que representa el alejarse del lado de María para irse a estudiar. A eso se une la soledad (ya comentada en párrafos precedentes) el fatalismo y la tristeza.
La naturaleza: Es consecuente la relación que existe entre la naturaleza y los sentimientos de los personajes. Cuando algún personaje está triste pareciera que la naturaleza cambia para estar a la par con sus sentimientos. La presencia y descripción de la naturaleza es otra de las características más marcadas en nuestro romanticismo.
Según Fernando Ayala Poveda:

Dentro del contexto romántico, María centra dos temas fundamentales: la muerte y la naturaleza. A partir de una adolescente que va despertando al amor (de la castidad a la pasión) entramos en la trágica historia de quien muere irrealizada (el espíritu romántico).

Lo subrayado de la cita anterior es lo rescatable, pero en lo que quiero enfatizar, para darle fin a este pequeño acercamiento interpretativo, es la ambigüedad de María:

María es un ser ambiguo. Huérfana, exótica, de ascendencia judía, se instala en una familia del Valle del Cauca. Para algunos esta condición volatiza a María. En nuestra visión (una de las mil probables), esta ambigüedad adquiere un verdadero carácter en su arraigamiento americano. Precisamente por eso es un libro mágico. (Ayala Poveda).

Y diría Pedro Gómez Valderrama que, a parte de Mágico, será vuelto leyenda. No hay un sol colombiano que no haya oído hablar de María. La encuentran a diario en el billete de 50000 pesos junto a su autor. Ahí vemos a María leyendo Atala y mirando hacia las esperanzas. Murió María en la novela, pero quedó dentro nuestro (y de muchos en el mundo) por siempre, como leyenda:

Decía al principio que hay no una María, no ciento, sino tantas como lectores ha tenido. Porque cada lector tiene su propia María que se escapa de las páginas del libro, y entra en el país luminoso de la leyenda. (P. Gómez Valderrama).

2 comentarios:

  1. Jhon, muchas gracias por su texto. El análisis, y no resumen, que se hace de la obra es muy completo, ofrece muchas luces para lo que es la interpretación que, desde luego, se tiene que hacer de la obra para poder entender muchos de los elementos que se encuentran ahí presentes. Pero, con mucho respeto, me gustaría indicar que, cuando usted menciona que “Su padre planeó casar a María con Carlos, hijo de uno de los mayores señores de la región, solo con el fin de alejar a los dos muchachos enamorados”, en realidad el padre de Efraín no planeó ningún matrimonio, ya que cuando Carlos y el señor M… llegaron a “El paraíso” ya Efraín estaba comprometido con María, información que no se le podía revelar por su enfermedad:
    “-Pues bien- continuó- ; puesto que esa noble resolución te anima, sí convendrás conmigo en que antes de cinco años no podrás ser esposo de María. No soy yo quien debe decirte que ella, después de haberte amado desde niña, te ama hoy de tal manera, que emociones intensas, nuevas para ella, son las que, según Mayn, han hecho aparecer los síntomas de la enfermedad: es decir, que tu amor y el suyo necesitan precausiones” (María,1988. Pág 26).

    Por lo tanto, el padre no se empecinaba en separar a los enamorados. Más bien, el empecinado sería el destino, preestablecido para los dos enamorados. Una culpa heredada genéticamente de la madre de María, una la enfermedad que las mataba a temprana edad.

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    1. Hola, Yésica. Gracias por su aporte. Ni me había fijado en ello. Eso me da el ánimo suficiente para hacer una segunda lectura de la obra. Muchas gracias por sus recurrentes comentarios tan lúcidos y llenos de razón. Saludos.

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